¿Cómo hacer un e-liquid?


Cualquiera diría que no tiene sentido hacer un posteo en este blog explicando cómo hacer un eliquid, considerando que en efecto somos fabricantes de eliquids.


Pero seamos claros desde un principio: En el vapeo hay mercado para todos. Incluso muchos de nuestros clientes además de vapear Shibumi y 1)One, también se hacen sus propios líquidos.


¿Y por qué hacemos este post, entonces? Porque como defensores férreos del vapeo, queremos que cada día más gente abandone el cigarrillo y se vuelque a esta alternativa tanto más saludable que a muchos hasta nos salvó la vida.


Antes de empezar, una aclaración: si ya llevás un tiempo haciendo tus propios eliquids, probablemente no tengas mucho para aprender con este post. Hoy lo que buscamos es darle una mano a quienes están empezando de cero y no saben ni cómo dar el primer paso. El que avisa, no traiciona.


Dicho esto, arranquemos.


Un eliquid es esencialmente una mezcla de glicerina vegetal (VG), propilenglicol (PG), aromas de grado USP y, opcionalmente, nicotina.


Sobre este tema ya hablamos hace unos meses. Si te interesa saber más sobre qué son todas estas cositas, mirate este post.


En este post no vamos a entrar en detalles sobre cada componente sino en el proceso de preparación.


La base


Lo primero que tenemos que definir es cómo queremos armar nuestra base. ¿50% PG / 50% VG para levantar un poco el sabor? ¿20% PG / 80% VG para buscar nubarradas animalescas?

¿Algo intermedio y más balanceado entre sabor y vapor, quizás?


Esto queda a criterio de cada uno. Una vez que definas cómo se va a componer tu base, anotate los porcentajes en la cabeza, los vas a necesitar más tarde.


La receta


A fines prácticos, vamos a decir que la receta es la mezcla de aromas que decidamos mezclar con nuestra base. Estos aromas, lógicamente, son los que van a darle el “sabor” a nuestros líquidos. “Sabor” entre comillas, porque en realidad los aromas, no son sabores.


Y a la hora de armar la receta es donde aparecen las primeras frustraciones de cualquier mixer neófito, porque lo que en una bebida o en un postre suena tentador, en una botella de eliquid no necesariamente sea tan viable.


Por ejemplo, muchos dirán que una torta de coco y dulce de leche es un manjar. Bien, ¿y por qué no existe entonces un buen eliquid de coco y dulce de leche? Porque son dos perfiles extremadamente difíciles de lograr. Y porque prácticamente no hay aromas en el mercado que representen al dulce de leche tal y como lo conocemos los argentinos.


Por eso, la mejor sugerencia para alguien que quiere empezar a hacer sus propios eliquids, es que antes de comprar ni 1 aroma, busquen recetas que funcionen.


Para esto, pueden recurrir a cualquier foro de vapeo, o a páginas de alquimistas como All The Flavors o E-liquid Recipes.


En estas páginas van a encontrar recetas probadas y calificadas por la comunidad. Desde ya, lo ideal es tomar las recetas mejor puntuadas, porque recetas falopa hay en todos lados.


Una vez que hayas encontrado una receta y pienses “a esta le tengo fé”, el siguiente paso es comprar los aromas.


Y ojo con esto, porque fabricantes de aromas hay muchos, y cada uno tiene su propia fórmula. Una frutilla de Flavorah no necesariamente sea igual que la versión de Inawera, por ejemplo. Puede ser más dulce, más agria, más concentrada, más liviana, etc. Por eso siempre que vayas a replicar la receta de otro alquimista, tratá de conseguir exactamente el mismo aroma y del mismo fabricante.


A futuro, cuando le agarres la mano, vas a tener la capacidad de cambiar un aroma por otro siguiendo tu propio criterio. Al principio, se complica.


Nos adelantamos unos días en el tiempo y asumimos que ya tenés tus bases y tus aromas. La pregunta es… ¿cuánto le mando de cada cosa?


Por suerte el siglo XXI y el bendito internet nos facilitan, como siempre, todas las tareas que resultan tediosas, en este caso con una calculadora de eliquids.


En esta calculadora, vas a agregar los siguientes datos:


  • Amount to make > Cantidad de líquido que querés preparar.
  • Desired strength > Qué concentración de Nicotina querés que tenga. Puede ser 0 tranquilamente.
  • Desired PG > Qué porcentaje de PG querés en tu mezcla final.
  • Desired VG > Qué porcentaje de VG querés en tu mezcla final.
  • Nicotine strength > Qué concentración tiene la nicotina que vas a usar.
  • PG-content of nicotine > Qué porcentaje de PG tiene la nicotina que vas a usar.
  • VG-content of nicotine > Qué porcentaje de VG tiene la nicotina que vas a usar.

Una vez cargados estos datos, es hora de agregar los aromas que lleva esa receta que tomaste de otros alquimistas. Para eso, hacé click en el botón “Add Flavor” y agregá 1 a 1 cada aroma y su porcentaje.


Una vez hecho eso, tu receta se va a ver más o menos así:

 


 

Y como podrás ver, tenemos una columna expresada en mililitros (ml) y otra expresada en gramos. Esto es porque, a la hora de mezclar, podemos mezclar por peso y por volumen.


Al principio, nuestra recomendación es que mezcles por volumen utilizando jeringas sin agujas. Para el PG y la VG, probablemente necesites jeringas más grandes (de 10ml a 60ml) y para los aromas y la nicotina, jeringas más chicas (1ml a 3ml).


El “macerado”


“Macerado” entre comillas, porque técnicamente hablando, el macerado es un proceso de extracción sólido-líquido y acá no hay sólidos involucrados.


Pero esta muletilla del ecosistema vapero nacional está tan arraigada, que no hay forma de corregirla.


El macerado de un e-liquid es más bien un proceso de homogeneización donde todos los ingredientes se mezclan y reaccionan unos con otros.


¿Y cómo se hace esto? Esperando. Así de simple.


Muchos dirán que podemos entibiar levemente la mezcla para acelerar este proceso y si bien en algunos casos esto es cierto, equipo que gana no se toca: mezclá tu líquido, tapalo, guardalo y pegale una o dos agitadas por semana.


El tiempo correcto de macerado depende 100% de los ingredientes utilizados. Generalmente, los tabaquiles y postres necesitan un par de semanas más que los frutales para desarrollarse.


Lo mejor que podés hacer es probar tus líquidos una vez por semana y ver cómo evolucionan. Al principio puede parecer algo difícil de distinguir, pero la práctica hace al maestro.


Y con esto concluimos esta breve guía de alquimia para iniciantes, pero el camino no termina acá. Si tenés ganas de hacer tus propios e-liquids, ponete a mezclar, practicá, leé y mirá todos los videos que encuentres.


Esta guía es sólo la puerta de acceso a un mundo mucho más desafiante.


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